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    CyT: 25 años son sólo el comienzo

    CyT Comunicaciones se formó en el año 1990, en Argentina, como un proyecto de emprendedores que imaginaron la posibilidad de generar un polo de desarrollo tecnológico en el que pudiera capitalizarse el alto nivel profesional de los técnicos e ingenieros formados en las universidades del país.

    Teniendo como uno de sus objetivos fundacionales el hecho de combinar los vertiginosos avances tecnológicos en materia de telecomunicaciones, con una capacidad de desarrollo y adaptación propia, les permitió convertirse en poco tiempo en una de las empresas más adaptadas a las necesidades del mercado latinoamericano.

    Jorge Grabina, director comercial, señala: ‘En los inicios, Ariel Hepner, actual director de Operaciones, y yo ya éramos ingenieros, trabajábamos en relación de dependencia y se nos había presentado un proyecto muy interesante de innovación, pero que no sabíamos si iba a funcionar comercialmente. El corazón del Derivador Automático de Llamadas (DAL), nuestro primer producto, era la detección de pulsos decádicos para la derivación de llamadas, que son los ruidos que pasan por la línea. Empezamos a darnos cuenta de estos ruidos variaban según las centrales públicas por las cuales pasaba la llamada. Es decir, dependía del barrio desde donde te llamaban. Fue un desarrollo muy empírico, muy a prueba y error con la tecnología que disponíamos en ese momento.

    Hacia marzo de 1990 comenzaron con el desarrollo del DAL que permitía marcar directamente un interno sin necesidad de la atención de una persona. Con el transcurso del tiempo y gracias a la decisión empresaria de contar con un departamento de Investigación y desarrollo, continuaron realizando plataformas comerciales para todo tipo de industrias.

    El 1 º de julio de 1991 se suma al equipo Raúl Farré, actual gerente comercial, cuando comenzaban a llevar a cabo los primeros prototipos y tenían la certeza de que el proyecto iba a funcionar, ya que tenían las primeras ventas aseguradas.

    Farré destaca: ‘El principal diferencial claramente era la derivación de llamadas. En esa época, la mitad de las personas que llamaban a una compañía marcaban el número de interno porque lo conocían, y la otra mitad se quedaba esperando a la operadora. Del primer grupo, nuestro equipo entendía el discado en el 80% de los casos. Gracias a nuestro desarrollo, esto era un desempeño impresionante para la época, ya que con otros equipos, el porcentaje de llamadas que se perdían era muy elevado’.

    ‘El hecho de adentrarnos al mundo de la grabación comenzó en 1994 y significó algunos cambios importantes, como la incorporación de tecnología importada a nuestros productos. Pasamos de ser fabricantes de hardware y software, a ser desarrolladores de software. Empezamos a comprar placas en el año ‘96, aunque no dejamos de hacer nuestro propio hardware hasta el 2003. Era un orgullo hacer nuestras placas, les poníamos ‘Hecho en Argentina’. Todo era artesanal, las cajas, las etiquetas, el número de serie, entre otros’.

    Grabina: ‘En 1994, debido al atentado a la AMIA, nos contactaban entidades de la comunidad judía para solicitarnos alguna solución para grabar las llamadas telefónicas. Fue entonces cuando se nos ocurrió hacer un grabador que finalmente se utilizó para otra cosa, pero que fue el primer grabador digital del mercado. Nosotros hicimos el hardware y el software, los grabadores de cinta que existían eran equipos carísimos’.

    Farré: ‘En 1995 comercializamos grabadores digitales a muchos bancos importantes, eran instalaciones completas: Deutsche BankBank of AmericaChase Manhattan Bank, se trataba de entidades extranjeras que ya grababan las llamadas en su casa matriz.

    Hepner: ‘A su vez realizábamos desarrollos a medida, que fueron precursores y abrieron el camino para nuevos productos como DAL Recorder o DAL Office y, más adelante, la plataforma ORION para Contact Centers. Por ejemplo, cuando en 1995 se hizo el cambio de patentes de los autos, que pasó a ser alfanumérica, hicimos el desarrollo del IVR. El producto permitía, tan solo ingresando el número de patente del auto, consultar por teléfono al registro nacional a dónde tenías que dirigirte para hacer el cambio’.

    Grabina: ‘A lo largo de estos 25 años hemos sobrepasado momentos y crisis complicadas, pero siempre nos preocupamos y priorizamos el factor humano, ya que antes de tener el reconocimiento externo, lo más importante es el interno. Otro de nuestros pilares es privilegiar el servicio al cliente. Desde el principio nos hemos hecho cargo de nuestros usuarios. Brindamos una solución y somos conscientes de que si llega a fallar, debemos solucionarlo debidamente, otorgando una respuesta rápida y eficaz’.

    Farré concluye: ‘Actualmente nos encontramos bien posicionados tanto en el mercado local, en donde tenemos la mayor preponderancia, como en los países de la región en los que estamos consolidándonos cada vez más. Hemos logrado certificar nuestras soluciones en las normas ISO gracias a nuestra debida constancia’.

    La empresa celebra su 25 aniversario con grandes proyectos para este año, continuando con su expansión y consolidación territorial en la región, estando presente en países como Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Paraguay, Perú y Uruguay.

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